He creado un gorro inspirado en las propiedades de la flor pasionaria, que se abre cuando entra en contacto con la humedad, como si fuera un paraguas. Este diseño innovador utiliza materiales que responden a la lluvia, abriéndose para protegernos del agua y evitar que nos mojemos. Al igual que la flor, el gorro se adapta al entorno, abriéndose automáticamente con la lluvia, proporcionando una barrera natural y ecológica contra el mal tiempo. Su funcionalidad es ideal para mantenernos secos sin necesidad de un paraguas tradicional.